Marimono

Comportamiento:

El marimono se traslada y forrajea en los niveles superiores del bosque, pasando mucho tiempo en el dosel, aunque emplean también los estrato medio e inferior y raras veces el sotobosque. Es diurno, arborícola y forma grandes grupos o comunidades sociales que se componen de hasta 55 individuos, aunque casi nunca se encuentran todos juntos, sino en subgrupos distribuidos en su territorio, la única asociación persistente es la de una madre y su cría.

Son principalmente frugívoros, las frutas comprenden el 83% de su dieta (principalmente de la familia Moraceae), también comen hojas y flores jóvenes (especialmente en tiempos de escasez de fruta durante el comienzo de la estación seca), y semillas jóvenes, capullos florales, pseudobulbos, raíces aéreas, corteza, madera en descomposición y miel, y muy ocasionalmente pequeños insectos como termitas y orugas. Por lo que juegan un papel importante como dispersores de semillas, algunos estudios indican que llegan a dispersar al menos 138 especies.

La tasa de reproducción es exageradamente baja; las hembras tienen en promedio una sola cría cada tres a cuatro años. El macho alcanza la madurez sexual entre los cuatro a cinco años y la hembra a los cinco años después de una larga gestación de 226 a 232 días.

Distribución:

Se encuentra en las tierras bajas septentrionales y centrales de Bolivia, al oeste de Brasil y noreste de Perú. En Bolivia se encuentra en los departamentos del Beni, Pando, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Se ha registrado hasta aproximadamente los 2000 m. s. n. m.

Hábitat:

Es mayormente una especie de bosques tropicales con preferencia por zonas donde hay una variedad local de y con una afinidad por el bosque alto.

Estado de conservación:

En Bolivia, los estudios de Wallace indican que se encuentra generalmente entre 5 y 25 animales / km², hasta 80 animales / km² en algunos sitios sin cacería y la relación entre su densidad con respecto a la heterogeneidad del hábitat es muy alta (32.1 individuos / km² en bosques de tierras bajas en el Parque Nacional Noel Kempff Mercado). Las diferentes densidades de las poblaciones de esta especie están vinculadas a la abundancia y a la productividad de ciertos recursos claves.

La mayor amenaza es la cacería de subsistencia y comercial, así como la pérdida de su hábitat debido a la expansión agrícola para soya y la minería, y la degradación del hábitat por la tala selectiva, que puede afectar las especies frutales y la estructura forestal clave y también abre nuevas áreas para caza.

Medidas de conservación:

Actualmente, hay algunos programas de conservación con comunidades indígenas que se están implementando exitosamente para asegurar la sostenibilidad de la cacería de subsistencia, aunque se van a necesitar medidas que reduzcan la presión de caza sobre sus poblaciones. Se encuentran poblaciones de Ateles en varias áreas protegidas del país como PN-ANMI Amboró, PN Noel Kempff Mercado, RN Estación Biológica del Beni, ANMI Apolobamba, PN-ANMI Cotapata, PN Carrasco, RB-TI Pilón Lajas, PN-ANMI Madidi y RNA Manuripi Heath.

Referencias:

Ministerio de Medio Ambiente y Agua 2009. Libro rojo de la fauna silvestre de vertebrados de Bolivia. Ministerio de Medio Ambiente y Agua, La Paz, Bolivia. 571 pp.

Wallace, R.B., Mittermeier, R.A., Cornejo, F. & Boubli, J.-P. 2008. Ateles chamek. The IUCN Red List of Threatened Species 2008: e.T41547A10497375. http://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2008.RLTS.T41547A10497375.en. Downloaded on 17 September 2018.

Wallace, R., H. Gómez, Z. Porcel y D. Rumiz (Eds.). 2010. Distribución, ecología y conservación de los mamíferos medianos y grandes de Bolivia. Editorial Centro de Ecología Difusión Simón I. Patiño. Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 908 pp.