Iniciativas

© César David Martinez
© Juan Pablo Urioste

COMPROMISO CON LAS ÁREAS PROTEGIDAS

Apoyamos la gestión de áreas protegidas porque son la mejor opción para la conservación de la naturaleza. Las áreas protegidas son fundamentales para conservar la biodiversidad natural y cultural. Conservan importantes ecosistemas, hábitats, flora y fauna, así como también lugares culturalmente significativos. Poseen un rol esencial para el ser humano, asegurándole la provisión de aire limpio, suelo y agua. Asimismo, son un bastión de los esfuerzos mundiales para conservar la biodiversidad contra los impactos del cambio climático.
Por otro lado, las áreas protegidas son el hogar de comunidades indígenas y comunidades locales, que desarrollan medios de vida y exploran oportunidades económicas sostenibles a través de emprendimientos comunitarios, como el ecoturismo, la producción de cacao, café y castaña, entre otros.
Bolivia cuenta con 22 áreas protegidas nacionales que cubren el 16% de su territorio y una red creciente de áreas protegidas municipales y departamentales, que son la estructura y el soporte de nuestro bienestar. Las áreas naturales protegidas: parques nacionales, áreas silvestres, áreas de conservación comunal y reservas naturales, son fundamentales para conservar la diversidad biológica y los ecosistemas.
Algo que ha revelado la crisis del COVID-19, es el papel fundamental de las áreas protegidas como fuentes importantes para proteger la naturaleza y para la protección de sistemas naturales sanos capaces de reducir el riesgo de futuras pandemias.
En los últimos años, CI ha contribuido con la creación del Área Natural de Manejo Integrado Guanay (Leer más) y el Área Municipal de Conservación y Manejo del Bajo Madidi, creada en 2019 bajo la categoría de Área Natural de Manejo Integrado (ANMI) y con una impresionante extensión de 1,5 millones de hectáreas, que la convierte en la más grande de Bolivia (Leer más).
Para asegurar la protección de nuestras áreas protegidas, es importante asumir una responsabilidad colectiva que debe manifestarse en las actitudes hacia el cuidado y protección de nuestros bosques, fauna y flora.
 
© Jonathan Irish

PRODUCIMOS SOSTENIBLEMENTE

Decididos a continuar apoyando la producción sostenible en Bolivia, reunimos esfuerzos para vivir en armonía con la naturaleza.

 

Producción sostenible de camélidos en comunidades indígenas de Potosí

CI Bolivia, en alianza con la Minera San Cristóbal y la Embajada de Canadá promovieron la conservación, manejo y aprovechamiento sostenible de las vicuñas (camélido silvestre) mejorando el protagonismo de las comunidades locales, el valor agregado a la carne de llama y el desarrollo de emprendimientos liderados por mujeres, en el municipio de Colcha K, Potosí.
La región occidental de Potosí (y Colcha K) albergan una importante población de vicuñas cuyo hábitat se sobrepone a las tierras indígenas. En Bolivia, el manejo y aprovechamiento sostenible se constituye en la principal estrategia que garantiza la conservación de esta especie. En ese marco, se contribuyó a fortalecer las capacidades técnicas, organizativas y logísticas de 12 comunidades locales para que conserven, aprovechen y comercialicen la fibra de la vicuña, para la generación de ingresos adicionales a la economía familiar. Este aprovechamiento se realiza siguiendo los protocolos técnicos definidos por normas nacionales.
Se contempló también la mejora del hábitat de las vicuñas, especialmente las praderas naturales, que son fuente forrajera para la especie y los camélidos domésticos como la llama. Esta última acción se articula con la instalación de un centro moderno para el faeneo de llamas y procesamiento de su carne en subproductos como el charque, los embutidos y otros de alta demanda en el mercado local y regional. Esta unidad de procesamiento se provee de materia prima de más de 15 comunidades productoras de llama, mejorando el valor del ganado camélido.
Finalmente, se apoyaron emprendimientos liderados por mujeres; uno de ellos, la cafetería gourmet “Café Uniko”, ubicada en la ruta entre el Salar de Uyuni y la Reserva Eduardo Avaroa, uno de los destinos turísticos más importantes del país y emprendimientos de grupos de artesanas que fueron capacitadas para producir prendas de vestir. Durante el proyecto, este centro artesanal logró perfilarse como proveedor de servicios en el mercado local a través de ruedas de negocios.
Estas acciones se realizaron en el marco de la gestión territorial integral para encarar el cambio climático que considera la gobernabilidad del territorio, la conservación de ecosistemas y la biodiversidad, el desarrollo económico y la revalorización cultural. A través de estas acciones, CI pretende consolidar a que las comunidades locales sean aliados en la conservación y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.
 

© Thomas Muller
© Thomas Muller

CONSERVAMOS LA AMAZONÍA

Los países andino-amazónicos albergan una gran diversidad biológica y cultural que brinda bienes y servicios ambientales indispensables.  La selva amazónica, es uno de los mayores sumideros de carbono del mundo y hogar de la biodiversidad más rica del planeta. Sin embargo, esta biodiversidad se encuentra amenazada como ecosistema funcional, debido al avance de la frontera agrícola, la construcción continua de carreteras, los incendios forestales, pero sobre todo a la deforestación en todo el bioma.
Las áreas protegidas nacionales protegen cerca del 20% de la Amazonía y las áreas departamentales y municipales un 10% adicional. Sin embargo, se tiene la oportunidad de llegar al 40% de cobertura de áreas protegidas (cifras en revisión). Estos espacios, como los define el SNAP, no solo son de preservación sino también de uso sostenible.
Por su parte, los pueblos indígenas y las comunidades locales poseen legalmente al menos una cuarta parte de la Amazonía. Apoyar su gestión de estas tierras es fundamental para proteger la Amazonía.
 

PROYECTOS

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© Wilber Tejerina

Nuestros Futuros Bosques Amazonía Verde

Conservar la selva amazónica demanda capacidades, voluntad y financiamiento.

El proyecto propone conservar hasta el 12% de la Amazonía, casi 73,1 millones de hectáreas mediante el empoderamiento y liderazgo de 26 territorios indígenas y comunidades locales para el acceso a fondos para la conservación de los bosques y sustento de sus medios de vida. Se busca promover el liderazgo de mujeres para que incrementen su participación en la toma de decisiones.

 En 2021, Conservación Internacional promovió el Programa de Becas para Mujeres de la Amazonía con el fin de apoyar su liderazgo y la igualdad de género. El programa las reconoció como administradoras, protectoras y restauradoras de la Amazonia y se otorgó apoyo financiero y asistencia técnica para la conservación de la biodiversidad. Actualmente se busca ampliar este programa en tres áreas esenciales: seguridad climática, biodiversidad y fortalecimiento de las culturas indígenas.

 El objetivo del proyecto es apoyar a los pueblos indígenas y a las comunidades locales en su rol de administradores de la selva amazónica, proporcionándoles las herramientas y el financiamiento necesario para gestionar sus tierras y apoyar con la conservación de la Amazonia.

Son participantes del proyecto: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Suriname. En Bolivia, se trabaja en tres paisajes interconectados de la Amazonia: Complejo Tahuamanu, Ixiamas y Cotapata. Estos paisajes abarcan 8,8 millones de hectáreas de las cuales 7,4 millones están cubiertas por bosques.

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© Wilber Tejerina

Reservas de carbono irrecuperables

Conservación Internacional (CI), propone apoyar el trabajo de los pueblos indígenas, las comunidades y los gobiernos locales para aumentar la protección de Reservas de Carbono Irrecuperables en Bolivia, Ecuador, Guyana y Perú. En Bolivia, se apoyará con la protección y gestión de 2,46 millones de hectáreas en el norte de la Amazonía, salvaguardando millones de toneladas de carbono irrecuperable, mediante la creación de un corredor de conservación que conectará la Reserva Nacional de Vida Silvestre Manuripi, el Área Protegida Municipal Santa Rosa del Abuná, la Reserva Departamental de Vida Silvestre Bruno Racua y el Área de Conservación y Manejo Municipal Bajo MadidiMunicipal Bajo Madidi. El proyecto propone también, unir la Reserva del Páramo de Manuripi, con la tierra indígena Machineri Yaminahua.

 Esta región no sólo es rica en carbono irrecuperable, sino también en biodiversidad, por la enorme cantidad de especies silvestres que habitan en ella, muchas amenazadas o en peligro de extinción. Asimismo, alberga gran cantidad de la producción de castaña de Bolivia, que se ha convertido en la principal actividad para generar ingresos de la región.

 Podemos y debemos asegurar de forma proactiva la gran mayoría del carbono irrecuperable de la Tierra para 2030. Esta visión no se logrará sin diseñar, establecer y ampliar la próxima generación de áreas protegidas o “Reservas de Carbono Irrecuperables”.

 

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© Gabriela Villanueva

Salvar la Tierra comienza con proteger los Andes Tropicales

La cuenca de la Amazonía que abarca Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, es el mayor depósito de “carbono irrecuperable” de la Tierra, hogar de la mayor biodiversidad del planeta y diversidad de pueblos indígenas. Desempeña un papel fundamental al convertir el dióxido de carbono en oxígeno, mejorar la calidad del agua, contribuir con la seguridad alimentaria, proteger el equilibrio ambiental y purificar el aire.

Los objetivos del proyecto son conservar al menos 9,2 millones de hectáreas de la Amazonia para el 2024, en estos cuatro países; fortalecer los liderazgos de los pueblos indígenas y las comunidades locales, diseñando mecanismos de financiamiento de largo plazo y promoviendo la colaboración e intercambio de información. En Bolivia, se espera fortalecer al menos 3 millones de hectáreas de áreas protegidas, protegiendo la biodiversidad, el territorio y el carbono natural

Juntos, podemos evitar que la Amazonía se acerque a un punto de no retorno. Con los conocimientos técnicos y los socios estratégicos, daremos vida a este proyecto.


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© Trond Larsen

Fortalecimiento del área protegida Bajo Madidi en la Amazonía boliviana

El proyecto busca apoyar las capacidades de gobernanza de los actores locales para la conservación y sostenibilidad del Bajo Madidi. Promoverá una mayor integración mediante el intercambio de información, apoyo técnico y coordinación. Por último, el proyecto fomentará actividades económicas sostenibles y promoverá la viabilidad de un mecanismo de financiamiento sostenible

El Área de Manejo y Conservación Municipal del Bajo Madidi, ubicada en el municipio de Ixiamas, provincia Abel Iturralde del departamento de La Paz, tiene una extensión de 1.535.495 hectáreas, constituyéndose en el área protegida municipal más grande de Bolivia. Colinda con el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi, una de las áreas protegidas más importantes de Bolivia y del mundo, el área protegida municipal Serranía del Tigre - Alto Madidi, las Tierras Comunitaria de Origen del Pueblo Indígena Tacana I, Tacana II y la Nación Araona, y con el Parque Nacional Bahuaja Sonene de la República de Perú; formando un inmenso corredor de conservación.

                



© César David Martinez

Afrontando la emergencia climática, junto con las mujeres y los pueblos indígenas en la Amazonía

 La Amazonía es la mayor extensión de bosque tropical intacto que queda en la Tierra. Es un enorme sumidero de carbono que contiene más del 22% del carbono irrecuperable de la Tierra, almacena el 20% del agua dulce del planeta y alberga más del 10% de toda la biodiversidad terrestre. Los pueblos indígenas y las comunidades locales poseen legalmente más del 25% de la Amazonia. El municipio de Cocapata alberga parte de este bosque.

 Siendo una zona habitada por comunidades indígenas andinas que gestionan el territorio de manera tradicional, enfrentando retos para la gestión sostenible de los bosques. Las mujeres indígenas desempeñan un papel fundamental en la gestión del medio ambiente. Sin embargo, persisten barreras como, sus derechos sobre la tierra, la educación y procesos de toma de decisiones excluyentes, que podrían dar lugar a que los esfuerzos de conservación no sean equitativos y sostenibles. Se busca fortalecer la participación efectiva de las mujeres en la gestión integral del territorio y de sus recursos naturales.

 El objetivo del proyecto es conservar el carbono irrecuperable y mitigar el cambio climático a partir del apoyo a mujeres indígenas y a sus comunidades para que conserven áreas críticas de bosques húmedos andinos y su biodiversidad.