Área de Conservación Regional Ampiyacu Apayacu: una historia de pueblos indígenas unidos por la conservación

enero 25, 2023

El Área de Conservación Regional Ampiyacu Apayacu en la región Loreto,  es fuente de recursos para 18 comunidades nativas que viven en las cuencas de los ríos Ampiyacu y Apayacu. También es hogar de cientos de especies de flora y fauna que conforman este ecosistema. Debido a la relevancia que tiene el área para el Sistema de Conservación de la Diversidad Biológica de Loreto, Conservación Internacional se ha unido al Instituto del Bien Común (IBC), el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP), el Gobierno Regional de Loreto y las federaciones indígenas, para trabajar en favor de esta área protegida.

   © Milton López

Diversidad. Esa es la palabra que mejor describe al Área de Conservación Regional Ampiyacu Apayacu, la cual se caracteriza por una gran riqueza étnica, debido a que congrega a cuatro pueblos indígenas: los Yagua, Bora, Huitoto y Ocaina. Su localización privilegiada permite que albergue una biodiversidad excepcional, por lo que en 1999 fue categorizada como una de las zonas prioritarias para la conservación de la diversidad biológica en el Perú.

El Área de Conservación Regional Ampiyacu Apayacu es fuente de agua y garantiza el acceso a los recursos naturales para 2400 personas de las 18 comunidades nativas y caseríos en su zona de influencia y de amortiguamiento. El área protegida se encuentra entre los distritos de Amazonas, Mazán y Putumayo (provincia de Maynas), y en el distrito de Pebas (provincia de Mariscal Ramón Castilla), de la región de Loreto, y tiene una superficie total de 434’129,54 hectáreas.

Desde el 2022, Conservación Internacional ha iniciado su trabajo en la región de Loreto, buscando la articulación de los diversos actores que participan del Sistema Regional de Conservación de Loreto a fin de articular alianzas a favor de la conservación.  “Ingresar a una nueva área de conservación es para nosotros un desafío, pero al mismo tiempo una oportunidad y privilegio de sumarnos a los diversos esfuerzos del Gobierno Regional de Loreto y de organizaciones locales”, comenta Yadira Díaz, Gerenta de Paisajes Sostenibles Loreto de Conservación Internacional.

Plan maestro: Una visión compartida intercultural

El ACR Ampiyacu Apayacu resguarda 1500 especies de plantas, mientras que su fauna no se queda atrás: habitan en su ecosistema hasta 207 especies de peces; 64 especies de anfibios; 40 especies de reptiles; 362 de aves y 60 especies de mamíferos. Y si, por si fuera poco, dicha área también es parte de la solución para combatir el cambio climático. La cantidad promedio de carbono que almacena la convierte en “una gran fuente de carbono sobre el suelo en comparación con las otras áreas naturales protegidas de categoría nacional y regional”, de acuerdo con el documento público de su plan maestro- algo esencial en la lucha contra el cambio climático.

Pero ¿qué es un plan maestro y por qué es tan importante para la conservación del ACR? “Es un documento legal y formal que nos ordena para saber aprovechar los recursos naturales de nuestro territorio, qué es lo que tenemos, qué es lo que producimos”, dice en entrevista Robert Velásquez Lligio, comunero de la etnia Bora y miembro del comité de gestión del ACR Ampiyacu Apayacu.

En noviembre del año pasado, diferentes representantes de las comunidades del ACR, además de autoridades gubernamentales y de organismos no gubernamentales, entre ellos Conservación Internacional y el Instituto del Bien Común, se reunieron en la comunidad de Pucaurquillo para actualizar por tercera vez el plan maestro, para el período de 2023 a 2027. Sin embargo, esta vez hubo un factor que ha cobrado suma importancia: la interculturalidad y la transmisión de conocimientos a las nuevas generaciones.

“Como Conservación Internacional tenemos el mismo interés de ser parte de este proceso colaborativo. El Instituto del Bien Común es nuestro socio implementador con quienes también estamos generando estas sinergias de trabajo y creemos que estas acciones claves junto a las comunidades nativas de garantizar su cosmovisión cultural, promover la participación en la toma de decisiones y diseñar propuestas que nazcan de ellos hace que se pueda colaborar en esta misión en conjunto de salvaguardar nuestros recursos”, afirma Yadira Díaz.

Según Humberto Rojas Ramírez, de la etnia Yagua de Pucaurquillo, presidente de la Asociación de Cazadores del río Ampiyacu, “la importancia del plan maestro es que es una herramienta que nos va a permitir conservar nuestras riquezas; animales, plantas, peces... Porque antes, cuando no había ACR, éramos depredadores de nuestros propios recursos”, afirma.

 

  Angélica Peña © Marlon del Águila 

 

Debido a la explotación indiscriminada de los recursos, tampoco se transmitió el conocimiento ancestral a las nuevas generaciones. Angélica Peña, presidenta de la Asociación de Artesanía “Los Picaflores”, de la etnia Bora de la comunidad de Colonia, nos explica; “La interculturalidad significa revalorar nuestra cultura Bora y las demás culturas indígenas a través de la reforestación y las plantas medicinales, sabiendo para qué sirven y asegurando que no se pierdan en el tiempo. Enseñando a los niños qué frutos sembraban las abuelas; como la sachapapa, huitila, la yuca dulce; también cómo se cocina en caldo de yuca con pescado. Con todas esas recetas hemos crecido sanamente”, explica Angélica Peña.

En la nueva actualización del plan maestro también se está considerando la capacitación para las diferentes agremiaciones productivas como la de las artesanas, cazadores y pescadores; además de integrar a los niños, niñas y jóvenes escolares como parte importante del plan para que sobreviva el conocimiento indígena que ha mantenido al ACR en buen estado de conservación hasta el momento.