El saqueo de Madagascar – la comunidad internacional debe actuar ahora

8/19/2009

Arlington, Estados Unidos – Un grupo de fotografías recientes muestra un recrudecimiento de la cacería ilegal de lémures en Madagascar, la cual pone en riesgo la supervivencia de muchas especies, y la comunidad internacional debe actuar inmediatamente para detener el saqueo de la isla, declaró hoy Conservación Internacional (CI).

La extraordinaria biodiversidad de Madagascar está siendo arrasada en proporciones alarmantes por bandas de delincuentes que aprovechan el deterioro del orden público tras el reciente golpe de Estado. Tras numerosos informes de tala y exportación ilegal de maderas duras, el escándalo más reciente es la venta de lémures a dueños de restaurantes que han estado ordenando la muerte de los animales para usarlos como carne silvestre; 15 personas han sido arrestadas en la isla por este delito.

Tras el golpe de Estado a inicios de este año, muchas entidades internacionales, incluyendo el Banco Mundial y el gobierno de los Estados Unidos, suspendieron el trabajo en conservación y desarrollo en Madagascar, limitándose a proporcionar únicamente ayuda humanitaria. Este retiro del apoyo internacional ha debilitado la gobernabilidad ambiental del país y ha creado las condiciones perfectas para que los delincuentes se beneficien con la situación. Desde marzo de 2009 se han presentado un conjunto de catástrofes ambientales en uno de los países más importantes del mundo para la conservación de la biodiversidad; estas acciones incluyen la tala ilegal de bosques dentro de parques nacionales para exportar a Asia, la captura de animales para comercializar como mascotas, y ahora la cacería de lémures como carne silvestre, de la que tenemos pruebas por primera vez después del golpe de Estado.

El presidente de Conservación Internacional, doctor Russ Mittermeier, una de las principales autoridades sobre lémures en el mundo, dijo: “Lo que le está ocurriendo a la biodiversidad de Madagascar es verdaderamente atroz, y la matanza de estos animales encantadores, dulces y únicos es simplemente inaceptable; y no tiene como fin la subsistencia, sino que se realiza para satisfacer a lo que es sin dudas es un mercado de lujo en los restaurantes de las poblaciones más grandes de la región. Más que cualquier otra cosa, estos cazadores furtivos están matando a la gallina de los huevos de oro, arrasando con aquellos animales que la gente más quiere ver, y están saboteando al país y en especial a las comunidades locales al arrebatarles los ingresos futuros por ecoturismo.”
Añadió: “Durante la semana pasada, Madagascar ha dado pasos importantes para resolver su crisis política y dirigirse hacia la restauración de la democracia. Es contraproducente que la comunidad internacional de donantes siga negándose a financiar la conservación y el desarrollo, ya que esto sólo estimula la baja gobernabilidad de los recursos naturales del país. La comunidad mundial debe actuar ahora para apoyar a los funcionarios ambientales locales que están luchando para evitar que este recurso de importancia mundial sea destruido.”

La protección de los ecosistemas y de la vida silvestre amenazada de Madagascar no sólo es importante por su valor científico. Los 20 millones de habitantes de la isla dependen en inmensa medida del ecoturismo; una industria que se ha desplomado desde el golpe de Estado, pero que puede volver a cobrar ímpetu con rapidez una vez se resuelva la situación. Los bosques de Madagascar también son importantes en la lucha contra el cambio climático, y varios proyectos piloto realizados por Conservación Internacional en la isla han puesto en evidencia cómo la protección de los bosques existentes y la reforestación de las áreas afectadas pueden reportar beneficios significativos para las comunidades locales al tiempo que reducen las emisiones de dióxido de carbono.

El doctor Mittermeier concluyó: “Esto es lo que pasa cuando la comunidad mundial intenta castigar a los líderes de una nación cortando prácticamente todas las ayudas. Debemos repensar cuál debe ser la respuesta mundial a las desestabilizaciones políticas, y no poner la carga más pesada en los hombros de los más necesitados”.