En Durban, cuatro rutas hacia el progreso para líderes que se enfrentan al cambio climático

11/25/2011

Con el tiempo en contra, un desafío mundial requiere soluciones mundiales; los países deben forjar una nueva cooperación en las conversaciones de la UNFCCC en Sudáfrica

Arlington VA – La oportunidad de detener el cambio climático se está cerrando y exige un liderazgo urgente, colectivo y creativo de los países en las conversaciones sobre el clima de la ONU en Durban con el fin de evitar consecuencias peligrosas y posiblemente irreversibles para la vida en la Tierra.

 

Eso significa que entre las orientaciones clave que Conservation International (CI), con una delegación de expertos científicos, económicos, sociales y en políticas de países desarrollados y en desarrollo de todo el mundo, presentará a los líderes del mundo que se reunirán en Durban, Sudáfrica, entre el 28 de noviembre y el 9 de diciembre en la 17ª Conferencia de las Partes (COP 17) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés).

En Durban, donde los negociadores deberán tomar difíciles decisiones sobre el futuro del Protocolo de Kyoto, de limitación de emisiones, que llegará al final de su primer período de compromiso en 2012, mucha de la atención se centrará en el futuro del Protocolo y en un cronograma para entregar un tratado integral y legalmente vinculante sobre el clima mundial en algún año futuro. Sin embargo, Conservation International cree que se puede hacer un avance significativo y que se hará este año, si se logran acuerdos inmediatos en al menos cuatro áreas clave:

  1. Un mandato para un nuevo acuerdo legal sobre el clima con compromisos significativos de los países emisores. Si bien los países no están obligados a concluir un nuevo tratado sobre el clima en Durban, deben negociar con la intención explícita de avanzar hacia un nuevo marco jurídico para todos los países.
  2. Decisiones detalladas sobre REDD+ que ofrezcan reglas claras, comunes y rigurosas para países de modo que puedan implementar, informar y medir las acciones de REDD+ de una forma que garantice que será una inversión rentable.
  3. Pautas para poner en marcha el Fondo Verde para el Clima, creado conceptualmente por los Acuerdos de Cancún, que producen un anteproyecto financiero para la forma de administrar el clima, con reservas para adaptación que comprenden al menos el 50% del financiamiento para el clima.
  4. Diseño y creación de un Comité de Adaptación con una fuerte representación de los países en desarrollo y menos desarrollados, cuya función será apoyar las acciones de adaptación internacional en el futuro y establecer lazos con los mecanismos de financiamiento que financian y mantienen actividades de adaptación.

"Necesitamos de todo punto de vista y pronto un tratado integral sobre el clima, que priorice la mitigación y la adaptación climáticas en las agendas de políticas mundiales, desarrollo y económicas. Pero en estos detalles clave, las partes en Durban pueden adoptar medidas concretas este año, al crear las condiciones habilitadoras que permitan que REDD+ se transforme en el mecanismo transformador de mitigación y conservación que sabemos que puede ser", afirmó Rebecca Chacko, directora principal de CI para políticas internacionales sobre el clima.

Con profundos conocimientos en el plan de reducción de emisiones conocido como REDD+ (Reducción de las emisiones debidas a la deforestación y la degradación forestal más conservación) y en adaptación climática, Conservation International y sus socios han trabajado para implementar proyectos piloto en el nivel local, subnacional y nacional en cuatro continentes durante años. Entre las principales actividades de CI han estado talleres de capacitación de preparación para REDD y consultas en 14 países desde 2007 para gobiernos y comunidades indígenas; modelado económico y científico de intervenciones de deforestación y REDD+ para predecir efectos y determinar líneas de base; y puesta a prueba de varios proyectos de adaptación basados en el ecosistema en países vulnerables al cambio climático, que se presentaron como ejemplos exitosos ante el Programa de trabajo de Nairobi de la CMNUCC.

En políticas para REDD+, Conservation International pone el acento en la importancia de que las partes acuerden decisiones sobre las fuentes de financiamiento que son suficientes, predecibles y sostenibles, y que permitirán la inclusión de fuentes públicas, de mercado e innovadoras.

"Siendo realistas, los $100.000 millones al año prometidos por los países desarrollados antes de 2020 son tan solo un punto de partida. Los cálculos indican que se necesitarán entre 25.000 y 30.000 millones de dólares al año solamente para reducir las emisiones producto de la deforestación. Se necesitará mucho más para la adaptación a los efectos climáticos. Estas pueden parecer grandes sumas, especialmente en la actual época de dificultad económica, pero REDD+ es una de las formas más inmediatas y rentables de reducir las emisiones mundiales, desacelerar el cambio climático y asegurar que los bosques puedan proporcionar servicios esenciales para la vida a las personas y la biodiversidad", señaló Chacko.

"Además, de acuerdo con el informe más reciente de la Agencia Internacional de la Energía, cada dólar que no invertimos ahora en estas medidas de mitigación nos costará más de cuatro dólares en el futuro para abordar las consecuencias. En este contexto, la mejor forma que vemos para lograr la escala de financiamiento necesaria es a través de una combinación de fuentes de financiamiento públicas y de mercado para REDD+".

Para garantizar que REDD+ sea un entorno seguro para estas diversas fuentes, Conservation International aconseja a las partes en Durban que establezcan enfoques comunes en tres áreas clave:

  • Niveles de referencia: Necesitamos pautas para niveles de referencia nacionales que sean claros y rigurosos, a fin de que las actividades de REDD+ sean una inversión segura.
  • MIC: Necesitamos orientaciones claras sobre la forma en que los países Miden, Informan y Comprueban las reducciones de emisiones para que los inversionistas puedan estar seguros de que las actividades de REDD+ van a producir resultados de mitigación reales.
  • Salvaguardias: Necesitamos orientación para que los países puedan proporcionar información clara sobre REDD+ de modo de saber que será provechoso en términos sociales y ambientales, al mismo tiempo que garantiza los derechos y la participación activa de los pueblos indígenas y las comunidades locales.

Sobre el problema del Protocolo de Kyoto y las reducciones de emisiones, el Dr. Fred Boltz, vicepresidente principal de CI de iniciativas mundiales y jefe de cambio climático afirmó, "No cabe duda, el Protocolo de Kyoto es importante y las partes deben hacer todo lo posible para conservarlo y evitar cualquier tropiezo en Durban. Sin embargo, incluso el Protocolo no será capaz de lograr las reducciones necesarias por sí solo. Debemos trabajar con miras a lograr un tratado integral sobre el clima que responsabilice a todos los países por objetivos de menores emisiones, con respeto por la responsabilidad común, pero diferenciada, lo que significa que los países desarrollados y los emisores históricos tienen una responsabilidad mayor".

Carlos Manuel Rodriguez, Vicepresidente para políticas internacionales de CI y exministro de medio ambiente de Costa Rica recalcó, "No queda tiempo para posiciones de línea dura o absolutos. El cambio climático es un problema a nivel mundial que requiere soluciones a nivel mundial. Por consiguiente, es esencial que las partes vengan dispuestas a ponerse a trabajar, demuestren un liderazgo real y se pongan de acuerdo".

De acuerdo con lo anterior, el Dr. Boltz añade, "sencillamente no podemos seguir postergando este problema. El cambio climático no está a la espera de lograr el consenso político".

"Cada año que los países posponen este tema, las posibles consecuencias se incrementan. La mejor ciencia disponible advierte que la cuenta regresiva hacia un cambio irreversible del clima ya ha comenzado y sugiere que no nos quedan más de cinco años para cambiar el curso. Por lo tanto, esta es la década en que debemos abordar este problema. No en 2020. No hacerlo sería irresponsable".

"Hay soluciones a nuestro alcance e intereses personales que nos deben motivar a actuar", enfatizó Rodriguez. "Tengo la esperanza de que los países aprovechen la buena voluntad que se generó en Cancún el año pasado y tomen decisiones sustanciales en Durban, que nos permitan potenciar al máximo estas soluciones por el bien de todas las naciones. Nuestros futuros están enlazados. Estas son algunas de las decisiones más importantes que tomaremos para nuestros hijos".

###

Más información en: www.conservation.org/COP17

Nota a los editores:

Conservación Internacional (CI) — Centrada en una sólida base científica, con alianzas y proyectos demostrativos en el campo, CI apoya y fortalece a las sociedades para el cuidado responsable y sostenible de la naturaleza, nuestra biodiversidad global, para el bienestar de la humanidad. Fundada en 1987, CI tiene su sede en la región de Washington, DC, y cuenta con alrededor de 900 trabajadores laborando en más de 30 países de cuatro continentes, además de contar con más de 1000 socios alrededor del mundo. Para obtener más información, visite: www.conservation.org y síganos en Twitter: @ConservationOrg or Facebook: www.facebook.com/conservation.intl