Intro Photo Large

Remove this module

Section Info

EditPhoto Title:Segundo Guevara: de la Quema a Siembra
EditPhoto Description:
EditImage Url:/global/peru/PublishingImages/segundo.jpg
EditImage Description:
EditPhoto Credit:© CI
EditPhoto RenditionID Small:5[Optional]
EditPhoto RenditionID Webkit:6[Optional]
EditPhoto RenditionID Medium:7[Optional]
EditPhoto RenditionID Portrait:8[Optional]
EditPhoto RenditionID Large:9[Optional]


El agricultor peruano Segundo Guevara solía talar árboles en busca de suelos fértiles. Ahora él practica agricultura sostenible y protege el bosque.

“¿Por qué cortar un árbol? Un árbol es tu vida”.

Desde los 16 años, Segundo Guevara ha cultivado plantas de café en Perú. Pero no fue si no hasta hace algunos años atrás que este esposo y padre de cinco hijos se convirtió en un defensor de prácticas agrícolas que benefician la tierra.

Hace más de una década atrás, cuando Guevara y su familia migraron al Bosque de Protección Alto Mayo (BPAM) en la región de San Martín, al norte del Perú, era inconsciente de que estaba viviendo en un área protegida. En busca de suelo fértil, él quemó el bosque y rozó la tierra para plantar café, yuca, plátano y otros cultivos.

A pesar de haber sido designada como un área natural protegida en 1987, el gobierno peruano ha tenido diversos obstáculos para proteger las 182,000 hectáreas de bosque del Alto Mayo debido a la falta de recursos para  ejecutar acciones de control y vigilancia.

Guevara era sólo un partícipe involuntario de la desaparición en marcha del bosque. Otra amenaza importante fue la construcción de la carretera Fernando Beláunde Terry, que atraviesa el BPAM y trajo a diversos migrantes de otras regiones andinas vecinas. La población ha crecido y por ende, la explotación forestal y la tala para asentamiento, agricultura y la cría de ganado.

Pero como CI y sus socios pronto notaron, el principal motivo de deforestación era la expansión continua de las parcelas de café cultivado al sol, en la búsqueda de suelos fértiles. Debido a que los agricultores no tienen un manejo técnico de sus chacras, estas duran alrededor de 5 a 8 años. Después de eso, los agricultores queman sus plantones y el terreno se convierte en pasto para ganado, obligándolos a buscar nuevas tierras al interior del Bosque de Protección Alto Mayo. Al ver esta realidad, CI, en conjunto con el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado - SERNANP deciden ofrecer a los agricultores locales un trato en la forma de acuerdos de conservación.