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En agosto del 2005, Conservation International (CI, por sus siglas en inglés) y el Grupo Especialista en Tortugas Marinas (MTSG) de la Comisión para la Supervivencia de Especies de la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (IUCN-SSC) elevó el desarrollo de la Lista Roja de Especies Amenazadas a su siguiente nivel de refinamiento. Se identificaron las 10 poblaciones de tortugas que requieren de acción inmediata para evitar su extinción. Tomando en consideración el tamaño de la población, el grado de amenaza y lo irremplazable de la población específica, CI y el MTSG actualizan anualmente la lista.
Tortuga Laúd (Dermochelys coriacea) del Pacífico: Grandes poblaciones en México, Costa Rica y Malasia han disminuido en más de un 90 por ciento en menos de 20 años, principalmente debido al impacto de la actividad pesquera y el saqueo.
Tortuga Golfina (Lepidochelys olivacea) de Orissa, India: En gran parte a consecuencia del impacto de la pesca, pesca de arrastre y el desarrollo costero en la zona, un mínimo de 10,000 golfinas adultas han muerto anualmente durante la última década.
Tortuga Lora (Lepidochelys kempii) del Caribe, el Golfo de México y el Atlántico: La población de tortuga lora (desde un principio poco numerosa) ha sufrido bajas de más del 95 por ciento en menos de medio siglo, principalmente como resultado del impacto de la actividad pesquera y la caza furtiva.
Tortuga Caguama (Caretta caretta) del Pacífico: Debido a los peligros asociados con la pesca y el saqueo directo, la anidación de la tortuga caguama en el Pacífico – en la mayor parte en los litorales de Japón y Australia – ha decaído en más del 90 por ciento durante los últimos 25 años.
Tortuga Verde (Chelonia mydas) del Mediterráneo: El desarrollo costero, la pesca industrial y la caza furtiva han contribuido a un descenso del 60 al 90 por ciento en las poblaciones de tortuga verde en sus playas principales de anidación en Turquía durante los últimos 17 años.
Todas las tortugas marinas del Sureste de Asia: Las tortugas carey, verde y golfina han sufrido bajas significativas en sus anidaciones por toda la región, en parte debido a la pesca incidental y la caza furtiva.
Tortuga Caguama del Atlántico: En un sitio principal de anidación dentro del refugio Archie Carr en Florida, EEUU, sus anidaciones han disminuido en más del 50 por ciento en los últimos cinco años. El desarrollo costero y la pesca en la región han contribuido a este decaimiento.
Tortuga Carey (Eretmochelys imbricata) y tortugas verdes del Caribe: La pesca incidental y el saqueo directo han contribuido a una reducción significativa de estas poblaciones – en el caso de la tortuga verde el descenso sobrepasa el 95 por ciento durante los últimos 400 años. La pérdida de sitios de reproducción ha reducido de manera importante la diversidad genética de la tortuga verde y actualmente se cazan más de 11,000 tortugas verdes al año en Nicaragua. Durante los últimos cinco años la anidación de carey ha disminuido en más del 60 por ciento en el sitio más extenso, el cual se encuentra en México.
Tortuga Verde y Tortuga Laúd del Atlántico Oriental y Suroriental: Hay poblaciones forrajeras y anidadoras de importancia mundial que se encuentran prácticamente sin estudiar, y ya están gravemente amenazadas por el saqueo debido a la pobreza extrema. La tortuga laúd en las playas africanas de anidación sobre el Atlántico sufre enorme presión debido a las pesquerías frente a Brasil, Argentina y Uruguay.
Tortuga Carey del Océano Índico: El comercio internacional histórico del caparazón de la carey ha contribuido a una pérdida de casi el 95 por ciento de sus poblaciones, particularmente en las cercanías de Madagascar, las Seychelles y Sri Lanka. El saqueo y el reciente desarrollo costero sobre las playas de anidación han empeorado su situación.